Los deberes del Liceo antes de la Navidad
Vuelve de un mini parón con un calendario benévolo de solo cuatro partidos en los que intentará sentenciar la clasificación para la Copa del Rey y volver a ganar en Europa

El viernes A Coruña encenderá la Navidad y mientras la ciudad se va preparando para uno de los momentos más mágicos del año, también el Liceo la ve cada vez más cerca. Justo cuando el equipo regresa de un miniparón, porque no hubo liga el pasado fin de semana, ya se asoma el siguiente, del que solo le separan cuatro partidos, tres en casa y uno fuera; tres de la competición doméstica y uno de Champions: Voltregà, Caldes, Sporting y Lleida. Un esprint final para llegar a las vacaciones con parte de los deberes hechos.
El calendario es benévolo sobre todo por la escasez de viajes. El equipo verdiblanco jugó el jueves de la semana pasada en Barcelos (con derrota por 3-1 en la segunda jornada de la Liga de Campeones) y los jugadores ya tuvieron el fin de semana libre, sin competición doméstica porque había jornada de la segunda europea, la vuelta de los dieciseisavos de final de la WSE Cup, que sí jugó, por ejemplo, su próximo rival, que además cedió la ventaja que había logrado en la ida (1-3) perdiendo por 0-3 contra el Monza italiano y quedando eliminado.
El sábado los verdiblancos volverán al ruedo a las 19.00 horas en el Palacio de los Deportes de Riazor contra el Voltregà de Álex Rodríguez, Jordi Burgaya y Arnau Canal (partido con una operación Kilo en marcha) en la décima jornada de la OK Liga en la que tendrán que tener especial atención, ya que a los de Juan Copa no se les da especialmente bien regresar después de los parones, aunque este haya sido escaso.
Después el Liceo tendrá una semana entera para preparar la visita del 6 de diciembre al Caldes, el colista de la OK Liga. Es el único viaje que tendrá que hacer hasta final de año porque la semana posterior será de doblete en el Palacio de los Deportes de Riazor. Primero, el jueves 11, contra el Sporting de Portugal en la tercera jornada de la Champions. Después. el domingo 14 contra el Lleida en la penúltima fecha de la primera vuelta de la OK Liga y última de 2025, por lo que la Navidad llegará de forma anticipada en el hockey, que se irá de vacaciones una semana antes que la mayoría de otros deportes (esa semana del 15 al 21 de diciembre acostumbra a haber concentraciones de las selecciones españolas de las diferentes categorías).
La última jornada de la primera vuelta será ya en 2026, un 4 de enero de horario unificado (12.15 horas para todos) y en la que el Liceo se medirá a domicilio al Alcoi. Pero el conjunto dirigido por Juan Copa intentará dejar ya en 2025 encarrilados los objetivos de invierno, sobre todo la clasificación para la Copa del Rey. Dependiendo de los resultados, de hecho, podría quedar lista para sentencia este mismo fin de semana. De momento, tiene un margen de 8 puntos con respecto al séptimo clasificado (el Noia, anfitrión, es noveno y entraría en vez del octavo) y quedan 12 puntos en juego.
Cuando pase la jornada del fin de semana serán solo nueve, así que con una victoria podría dejarla ya sentenciada e incluso también muy avanzado hacerlo como cabeza de serie (los cuatro primeros) porque el Voltregà es quinto a cinco de los verdiblancos, una ventaja que aumentará a ocho con una derrota en A Coruña.
Volver a ganar en Europa
En cuanto a Europa, el reto es volver a sumar una victoria para cumplir con la fórmula de la clasificación para la final a ocho que pasa por ganar los partidos en casa e intentar arañar algunos fuera. De momento, la primera parte la ha cumplido, ya que se impuso al Oliveirense por 3-2, pero no pudo cumplir con la segunda en su visita al vigente campeón de Europa, el Barcelos. Y eso también eleva la exigencia como local ante un Sporting que junto al Benfica lidera el grupo con pleno de 6 puntos por delante de Barcelos y Liceo con 3. Los dos últimos son Oliveirense y Bassano, que todavía no han puntuado y serían los que se quedarían sin premio, porque solo pasan los cuatro primeros.
Dos frentes abiertos en un final de año por lo menos asequible pero con mucho en juego, pero en el que al fin y al cabo el Liceo no puede perder de vista que los grandes objetivos siguen estando a largo plazo, por lo que por el camino tiene que seguir preparándose para ellos.
























